Este año ha representado una gran bendición en mi vida a pesar de diversas circunstancias difíciles que he tenido que enfrentar, ya que de estas circunstancias he aprendido a confiar más en Él, y a esperar a que sea Él quien en su tiempo y en su forma resuelva las diversas situaciones que me han estado afectando. Algunas de estas situaciones tienen que ver con algunas dificultades físicas que mi esposa y mi hijo tuvieron luego de que una bacteria afectara sus cuerpos. A la vez nuestro automóvil tuvo descomposturas que hasta la fecha han hecho imposible el que podamos usarlo de una manera confiable. En el mes de abril un problema en mi parpado el cual está relacionado con mi sistema nervioso. Este problema físico es quizá el que ha repercutido más en nuestra vida familiar y ministerial. Por otro lado, algunas situaciones problemáticas dentro del ministerio juvenil que Dios ha puesto en nuestras manos, ha provocado un alto grado de preocupaciones y tensiones. Luego de estas situaciones, nuestra única esperanza es el saber que Dios no nos ha dejado ni nos dará algo más allá de lo que nosotros podamos resistir.

Pedro Ramos con Sharim
Algunos meses después, mi esposa y yo fuimos a visitarla y nos compartió que durante un mensaje que escuchó en una iglesia, ella decidió aceptar a Cristo. A la siguiente visita que le hicimos le obsequiamos varios Cd’s del programa de El Camino de la Vida. Durante nuestra conversación ella nos dijo que ella sentía mucho temor con respecto a compartir su fe con el resto de su familia. Sin embargo, hace poco tiempo volvimos a visitarla para entregarle más Cd’s, y con gozo nos compartió que ha escuchado los programas y estos le han ayudado a crecer en su vida espiritual. Ahora ha perdido el miedo de compartir su fe con otros. Agradeceremos que continúen orando por el crecimiento espiritual de Sharim.